Barcelona: La nueva Rambla, una transformación al servicio de las personas

2-11-2018 ayuntamiento de Barcelona

La propuesta de transformación elaborada por km-ZERO y con la participación del vecindario y de entidades prevé toda una serie de medidas culturales, sociales y urbanísticas para volver a hacer de la Rambla un espacio emblemático para la ciudadanía y un símbolo identitario de la ciudad.

Recuperar la Rambla, que los barceloneses y las barcelonesas se la vuelvan a hacer suya, que los vecinos y las vecinas puedan vivirla y disfrutarla, pide toda una transformación transversal que prevé tanto políticas socioeconómicas como una intervención urbanística que permita diversificar los usos y mejorar la movilidad.

Por esta razón, el proyecto de transformación que ha liderado km-ZERO, el equipo ganador del concurso de la Rambla, propone estrategias de dinamización social, de promoción cultural y socioeconómicas que complementan y condicionan la reurbanización del paseo.

Más cultura, más vecindario y más proximidad

Las intervenciones se plantean de una manera transversal, que permitan diversificar los usos de la Rambla y recuperarla como un espacio emblemático de la ciudad. Son un total de 53 actuaciones, con un presupuesto previsto de 1,4 millones de euros, planteadas en tres grandes ámbitos: cultura, gentrificación y turismo.

Se prevé poner en marcha un plan de gestión cultural y de equipamientos para proteger y dar visibilidad al patrimonio cultural, paisajístico y patrimonial de la Rambla, y promover la creación artística de calidad.

Para gestionar la presión turística se propone diversificar los usos del paseo con la ordenación de la actividad de los guías turísticos y delimitando espacios específicos de parada. De esta manera, los usos vecinales podrían convivir con los turísticos. Además, para luchar contra la gentrificación, el proyecto de transformación de la Rambla prevé promover el comercio de proximidad, diversificar la actividad económica para que repercuta en los vecinos y las vecinas, y llevar a cabo políticas de vivienda.

Más espacio para el peatón

La transformación urbanística complementa todas las medidas económicas, sociales y culturales del proyecto para recuperar la Rambla. Son actuaciones pensadas para hacer de la Rambla un paseo funcional y confortable que garantice la movilidad en transporte público y que permita los diferentes usos que quieran hacer de esta los vecinos y vecinas.

Así, el peatón toma el protagonismo de la nueva Rambla con la ampliación de las aceras y nuevas zonas de estancia bajo los árboles, y también porque el espacio destinado a los vehículos quedará reducido en un solo carril de circulación.

Se crearán tres espacios más importantes o singulares, que coinciden con los principales puntos de cruce entre el Gòtic y el Raval y con grandes equipamientos culturales. El primero estará situado a la altura del Palau Moja y del de la Virreina; el segundo, a la altura del Liceu, y el tercero a la del Teatro Principal. Además, con el objetivo de abrir la Rambla al mar, a la altura de las Drassanes también se creará un nuevo espacio urbano con áreas de estancia y dos grandes zonas verdes.

Todo se hará siguiendo las indicaciones marcadas en el Plan especial de la Rambla y mejorando la accesibilidad de todo el paseo. Además, para racionalizar el empleo del espacio público se trabajará en la reordenación de la ubicación de los kioscos y las terrazas.

Se prevé que las obras puedan empezar a finales del 2019 o principios del 2020, una vez se haya redactado el proyecto ejecutivo y se hayan licitado las obras. Se invertirán 35,6 millones de euros, las obras se iniciarían en el tramo más próximo al mar (Colón – Santa Madrona) e irían avanzando en dirección de montaña.

El futuro de la Rambla, un proceso cooperativo

Lo que se ha presentado es fruto del trabajo conjunto entre la ciudadanía, la Administración y el equipo técnico, que desde hace meses se reúnen para diseñar un proyecto que permita recuperar la Rambla como paseo y espacio para la vida comunitaria y vecinal.

En total se han implicado cuatro grupos cooperativos ciudadanos (GCC), que representan entidades de diferentes ámbitos y sensibilidades y que han trabajado diferentes aspectos a considerar de la Rambla (movimiento, cultura y los equipamientos, comunidad y espacio público, y economía y trabajo).

El proceso se inició a principios del 2018 y está liderado por el equipo Km-ZERO, entidad ganadora del concurso internacional convocado por el Ayuntamiento de Barcelona para dinamizar y remodelar la Rambla de Barcelona.

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